Primera parada: Milán

Nuestro primer día en Italia ha estado dedicado a Milán, ciudad conocida por ser la capital de la moda italiana y, junto con París, una de las ciudades más emblemáticas para esta industria. Sin embargo, tal como nuestros alumnos pudieron comprobar, Milán es mucho más que compras.

Nuestra travesía comenzó a las 5 de mañana, hora en la que tocó levantarse para dar comienzo al viaje. Después de cinco horas, en las cuales atravesamos el famoso túnel del Mont-Blanc que separa Italia de Francia, llegamos a la ciudad de Milán.

La primera parada que hicimos fue ante la majestuosa catedral de Milán, un bellísimo ejemplo del gótico italiano, una de las más bellas catedrales que jamás tendremos el privilegio de ver. Entramos dentro y estuvimos paseando por sus majestuosas naves disfrutando del hermoso ambiente que crea la luz de mil colores que atraviesa las increíbles vidrieras.

Junto a la catedral pudimos atravesar la galería Victor Manuel II, además de ser un hermoso edificio con una enorme cúpula en cristal, es también la meca para los aficionados a las compras, aunque dependiendo de tu presupuesto quizás lo único que puedas hacer es mirar. Al final de esta galería tuvimos la oportunidad de visitar todos juntos la famosa Scala de Milán, el mayor edificio de la opera del mundo.

Nuestra última visita en esta ciudad fue para uno de sus lugares más emblemáticos, el castillo Sforzesco, familia que ostentaba el título de duques y que durante toda la Edad Media y el Renacimiento controlaron la ciudad de Italia, ellos fueron agradando y embelleciendo este castillo como nuestros alumnos pudieron comprobar. Aqui pudimos disfrutar de una visita guiada del castillo y unas hermosas vistas desde lo alto de su muralla.

Tras esto los alumnos tuvieron algo de tiempo libre para que pudieran recorrer las calles de Milán con más libertad y, como no, ir de compras.

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