Cuarta parada: Venecia.

Ya en el penúltimo día de nuestro viaje nos levantamos para descubrir una de las ciudades más célebres del mundo: Venecia. Se la suele llamar la perla del Mediterráneo, pocos son los que no se quedan maravillados por esta ciudad, no es sus monumentos lo que fascina, para enamorarnos de Venecia hay que recorrer sus calles, descubrir sus rincones y ver la Luna reflejada en las aguas de sus canales.

Para llegar a la ciudad tuvimos que ir de la única forma posible: en barco, después de atravesar el estrecho istmo que une a esta ciudad con el continente. Una vez en la ciudad, visitamos el lugar probablemente más conocido en el mundo entero: la plaza de San Marcos.

Antes de comer nuestros estudiantes contaron con tiempo para una experiencia única: usando las habilidades aprendidas en clase de educación física de orientación y un mapa, los alumnos descubrieron algunos de los principales rincones de la ciudad guiando ellos mismos una visita que nos llevo a ver algunos de los puntos más conocidos de Venecia como el Puente de Rialto o el Gran Canal.

Al terminar, nuestros estudiantes siguieron recorriendo las calles de esta ciudad incomparable. Tras varias horas, ya de noche y agotados, tomamos el barco para volver al continente con la cabeza llena de Venecia. Ciao Venecia, ojalá te volvamos a ver pronto.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *