Visita a la residencia de ancianos

Este jueves hemos acudido de visita a la residencia de ancianos de Flumet. Hemos participado en un encuentro entre dos generaciones en la que los mayores han compartido con nosotros su sabiduría y sus experiencias.

Dentro del programa del Duque de Edimburgo nuestros alumnos de 3º de la ESO tienen que dedicar un tiempo a su comunidad, una de las actividades que realizamos con este fin es visitar a nuestros mayores para poder compartir con ellos nuestro tiempo.

Antes de asistir habíamos preparado con nuestros profesores de francés algunas preguntas para informarnos sobre cómo vivían y de cómo ha evolucionado nuestro valle. Uno de nuestros alumnos incluso se animó a hacer algunos trucos de magia para entretenimiento de todos.

Ha sido una jornada muy entrañable en la que hemos podido interaccionar con gente que ha vivido toda su vida en esta zona y que tiene mucho que aportarnos.

Un fin de semana por encima de las nubes.

Hemos aprovechado el último fin de semana de septiembre para visitar el Mont Blanc y seguir conociendo un poco más nuestro entorno y las posibilidades que nos ofrece.

El viernes nos desplazamos a la localidad de Praz sur Arly a pocos kilómetros del colegio para conocer su zona de juegos. Allí disponemos de pista de vóley beach, pistas de tenis, campo de futbol, skate park, mesas de ping- pong… Pasamos una tarde muy entretenida disfrutando del sol.

El sábado visitamos la ciudad de Chamonix, conocida mundialmente por tener las mejores vistas del Mont Blanc. Nuestro plan inicial era subir a l’Aguille du midi a 3820 metros. Sin embargo, en la montaña estamos expuestos a las inclemencias meteorológicas y nada mas llegar a las taquillas nos dieron la mala noticia de que el teleférico estaba cerrado por el fuerte viento en altura.

Seguimos con nuestro plan de excursión, subimos hasta el Plan de l’Aguille a 2200 metros, la primera parada del teleférico. Después de dejar un maravilloso sol en Chamonix, nos vimos dentro de una niebla que no nos dejaba ver el paisaje. Aún así emprendimos la excursión a Montenvers. Al cabo de una hora de caminar salió el sol y pudimos ver el paisaje con el fantástico Mont blanc a nuestras espaldas. Aquí os dejamos el link que grabo nuestra profesora Christine de la excursión:

Nos desplazamos a la localidad de Bozel para aportar nuestro granito de arena contra la fibrosis quística. El organismo des Virades de l’Espoir organizaba un montón de actividades para recaudar fondos contra esta enfermedad. A primera hora algunos nos animamos con la carrera de obstáculos. La carrera consistía en tres kilómetros llenos de diversión con toboganes, preguntas en francés, puentes sobre el agua… Había 250 parejas y nuestros chicos Alejandro Villanueva y Javier Geijo ganaron la carrera.

Muchos pasaron por maquillaje, otros por las camas elásticas y por la zona de restauración. Para terminar nuestras chicas se marcaron el baile de la Macarena para absoluta admiración de los franceses. Nos aplaudieron sin cesar.

Esquí acuático en Educación Física.

Aprovechando el buen tiempo, volvimos al agua para comenzar el esquí… acuático naturalmente. Como parte de la clase de educación física ayer por la tarde nos dirigimos al lago artificial de Wam, cercano a Albertville para pasar parte del día. Allí practicamos una de las actividades más divertidas del programa. El esquí acuático es una actividad que requiere de técnica y, sobre todo, de equilibrio, en el que sabes que una falta de concentración te obligará a darte un chapuzón inesperado. Pasamos dos horas de diversión a remojo. Estamos deseando volver la semana que viene.

Continuamos explorando nuestro entorno.

Este fin de semana hemos querido aprovechar el buen tiempo para seguir explorando el bello rincón de los Alpes donde hemos comenzado a vivir. El viernes salimos a pasear por los alrededores del colegio y nuestros pasos nos llevaron hasta el pequeño y encantador lago de Flumet donde disfrutamos de una bella tarde.

Él sábado nos fuimos a practicar rafting, una actividad que desarrolla habilidades de coordinación y trabajo en equipo. Aprovechando el deshielo del conjunto de La Plagne, el río Isere tiene un caudal muy abundante y apto para practicar deportes como este. Nos enfundamos los neoprenos y descendimos por el río bordeando las localidades de Granier, Saint Marcel y Moûtiers. También pudimos observar la belleza que esta época del año otorga a las márgenes del río, los pueblos y las montañas con los bellos colores del otoño.

El domingo lo aprovechamos para descubrir más cosas sobre nuestro pueblo: Saint Nicolas la Chapelle. Por la mañana fuimos a dar un paseo en el que atravesamos los pastos cercanos al pueblo y pasamos por varias granjas tradicionales. En nuestro camino pudimos observar la raza de vacas típica de esta zona con su distintiva cara blanca. Incluso se nos acercaron unos cervatillos.

La tarde del domingo estuvo dedicada a la visita de la iglesia del pueblo. Nos la enseñó el historiados del pueblo, un título honorífico que porta debido a la pasión que siente por la historia de su pueblo. Nos supo transmitir esta pasión mientras nos contaba todas las historias que rodean a ese bello edificio de estilo Barroco. Para terminar nos enseñó el órgano, declarado de interés histórico nacional, y alguno de nuestros estudiantes se animó a tocarnos una canción.

 Un precioso fin de semana en un enclave de ensueño.  

Primera toma de contacto con el entorno natural y social de los Alpes. Toda una experiencia.

Nuestro primer fin de semana en los Alpes ha estado lleno de actividades y hemos podido disfrutar de los últimos días de calor en el agua.
El viernes recibimos la visita de nuestro alcalde que nos dio la bienvenida al pueblo y nos explicó algunas normas de seguridad.
El sábado por la mañana nuestros chicos y chicas visitaron la feria de oficios del pequeño pueblo de Flumet y pudieron aprender sobre los viejos oficios del valle a través de las demostraciones, además de comer crepes.  
Por la tarde fuimos al famoso WAM PARK. Un parque acuático que se encuentra en el lago del Parque Regional Natural de Bauges, que colinda con la ciudad de Albertville. Allí, armados con neoprenos a pesar del estupendo sol que nos calentaba al salir del agua practicaron los llamados juegos acuáticos durante toda la tarde. Nuestros alumnos pudieron poner a prueba su equilibrio, fuerza y energía en los juegos inflables acuáticos situados en el lago, estos consisten en una serie de colchonetas y de pruebas muy resbaladizas.
El domingo volvimos al agua. Nos trasladamos esta vez a Montmin, que es uno de los cañones más conocidos de la zona. Nos equipamos de nuevo con un neopreno, un casco y un arnés para poder comenzar nuestra aventura y descender un cañón. En esta jornada de Canyoning hubo un poco de todo: toboganes, rappels y descensos con cuerda, aunque lo más divertido han sido, sin duda, los saltos. ¡Hicimos alguno de más de cuatro metros!
Una gran manera de comenzar nuestra aventura en los Alpes.as muy resbaladizas.

Fin de cursos de verano

Finalizamos los cursos de verano 2019, y os deseamos a todos unas felices vacaciones.

Arte, Ciencia y Naturaleza

Durante el curso de verano, nuestros alumnos de Ciencia, Arte y Naturaleza han trabajado en un proyecto que combina la biología, la tecnología y el respeto por el medioambiente.

El objetivo del curso era la construcción de una maqueta de una central hidroeléctrica con la que conseguir generar energía eléctrica a partir de la fuerza del agua. Para ello, nuestros alumnos han comenzado analizando diferentes ríos y lagos de la zona, con el fin de averiguar cuál de ellos era el más idóneo para la futura construcción de una central hidroeléctrica.

Una vez analizadas las muestras de los diferentes ríos y lagos, se decidió cuál de los entornos sería el elegido y empezamos con la construcción de la maqueta. Tras reunir los materiales necesarios y, gracias a las dotes de nuestros alumnos con el bricolaje, conseguimos terminar nuestro proyecto en el plazo fijado.

Por último, nos desplazamos al lugar elegido, en donde probamos nuestra maqueta y comprobamos su funcionamiento aprovechando la fuerza del agua para encender un diodo LED.

Annecy

Ayer por la tarde nos trasladamos a Annecy, capital de Alta Saboya, donde disfrutamos de una estupenda tarde.

Comenzamos visitando el lago con el macizo de Bauges al fondo. A continuación nos adentramos por el viejo Annecy. Recorrimos los cautivadores canales,  los preciosos puentecitos y las hermosas casas con fachadas de colores, motivos más que suficiente para que Annecy reciba el nombre de la Venecia de Saboya. En pleno centro de la ciudad vieja, vimos el palacio de la Isla, antigua prisión y palacio de justicia, que alberga actualmente el Museo de Historia de Annecy. Cerca de este edificio emblemático del siglo XII, la calle Santa Clara, repleta de casas con arcadas, es otro de los lugares ineludibles. En lo alto de la ciudad se encuentra el museo-castillo, antigua residencia de los condes de Ginebra y de los duques de Genevois-Nemours. Una visita cultural donde también hubo tiempo para disfrutar de un rico helado, una sabrosa crêpe y hacer unas compras.

Les Saisies

Ayer pasamos el día en Les Saisies, una pequeña villa creada alrededor de una estación de esquí, que ha sabido aprovechar su entorno también durante el verano.

Hemos empezado caminando por un espacio natural protegido de alto valor ecológico: La turbera de Les Saisies, que acoge especies emblemáticas como el urogallo o la lagartija vivípara o de turbera. No hemos tenido suerte para encontrarlos, pero sí que hemos visto muchas libélulas y caballitos del diablo y algún anfibio. Hemos aprendido algunas cosas sobre botánica también: hemos observado los musgos que crean el ecosistema de turbera, hemos descubierto la familia de las flores compuestas y nos hemos fijado en los distintos tipos de líquenes. Han sido cuatro kilómetros muy productivos.

Después del esfuerzo, nos hemos ido a la atracción Mountain twister y hemos estado montando, siempre en parejas. Ha sido muy divertido y aún nos ha quedado tiempo para pasar la tarde en el lago de Flumet.

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Patinaje sobre hielo en Megève

El lunes, después de comer, nos dirigimos a la localidad de Megève. Esta localidad es conocida por su importante estación de esquí y por ser una de las más turísticas de la región. Además de pistas de esquí, tiene una enorme pista de patinaje que nuestros chicos y chicas pudieron disfrutar.

Patinando, riendo, con algún resbalón y cogidos de la mano se nos pasó la tarde volando. Tras varias horas en la pista sin notar el frío, salimos a dar un paseo por las calles de esta bella ciudad. Visitamos sus tiendas, compramos y encontramos tiempo para tomarnos una crêpe e incluso para poder ver un campeonato de hípica que se está celebrando en esta localidad.